Los más de 100 temblores registrados en los últimos 10 días en el estado de California han reavivado el temor de que se produzca un gran sismo mayor, conocido como el “Big One” y que ha sido vaticinado desde hace tiempo por expertos en geología.

Y es que la Falla de San Andrés, que se extiende por más de 1.300 kilómetros que atraviesa a California de norte a sur, concentra un potencial sísmico de gran magnitud,por lo que la liberación de su energía traería devastadoras consecuencias para esa región. Esta falla localizada entre las placas tectónicas de Estados Unidos y del Pacífico tiene un desplazamiento que para muchos genera terror, pues especialistas afirman que está lista para liberar su energía.

El llamado “Big One” sería un sismo de consecuencias devastadoras que ocurriría en la región sur de la Falla de San Andrés. En ese sector no ocurre un sismo mayor desde hace 300 años, lo que significa que hay una acumulación de energía muy fuerte lista para ser liberada.

El Servicio Geológico de Estados Unidos advirtió desde 2008 que se podría registrar un sismo superior a los 7.8 grados con epicentro en la Falla de San Andrés. Miles de vidas estarían en riesgo si ello ocurre.

El probable sismo, que podría llegar a presentar magnitudes catastróficas de hasta 9, incluso ocasionaría que la Península de Baja California se desprendiera de México, convirtiéndose en una isla.

La Falla de San Andrés ha sido antes la responsable de sismos de gran intensidad, como uno de magnitud 7.9 grados en 1850; otro en San Francisco en 1906 de 7.8 y el de Loma Prieta en 1989, con magnitud de 7.1.

Los terremotos registrados en California estos últimos días podrían derivar una serie de movimientos telúricos, algunos con daños potenciales para la población de California, que ya se prepara para el gran sismo que podría ocurrir en los próximos 30 años.

En la película “La Falla de San Andrés” se recrea -con un alto grado de dramatización, claro está- lo que pudiese ocurrir en California si se presenta el temible “Big One” y otra serie de sismos secundarios de gran importancia.