Erinias

Sucumbí ante mis propios ojos donde ahora me quema el invierno, mientras deseo primaveras frías que solo habitan en el recuerdo.

Aun me duele tu mirada como un cielo ausente que se queda sin luz en el alma.

Tu voz profunda se ha marchado a la dimensión del misterio.

Mi tiempo se desnuda besando deseos que parecen estar vivos en el aliento que pinta la acuarela infinita.

El eco de la pasión se ha congelado en la deliciosa cadencia de tus labios de sueño.

Mis cabellos ya no duermen en tus labios.

Tus caricias sensibles se han vuelto poesía de llanto.

 Sigo siendo tuya y tú mío en la risa sarcástica de los silencios.

Aun hay fascinación en este mundo despiadado…

Perturba la voracidad

de la angustia que se lo lleva todo montando los caballos del Apocalipsis.

Se cumplen las profecías con erinias sagradas, donde escasea, el amor, el pan y la vida.

Vida dura

 No me digas que tu vida es dura porque no ganaste mucho esta semana, porque apenas te rindió para los recibos del mes.

No te quejes de que no te alcanzó para ir al cine o a la playa o darte un momento de recreación.

No me digas que tu vida es dura porque no tienes un carro nuevo o la mejor casa del pueblo.

Ni me digas que todo es difícil porque tienes gripe o un poco de estrés.

 ¿A eso le llamas vida dura?

Yo te diré que es vida, dura.

Vida dura, es la vida de muchos niños en países olvidados, sentados sobre el polvo de la tierra, escarbando con sus pequeñas manitas, buscando alguna raíz para alimentar el grito del hambre que feroz arrebata su aliento. Bebiendo agua de la orilla de un pantano porque los ríos están secos, mientras tú te duchas en el lujo del siglo.

 Vida dura es esa madre pariendo en un desierto sin ayuda médica, solo extendida la Divina Providencia, extiende sus brazos para recibir su criatura y no tiene con que abrigarlo, más que con el calor de su desnutrido cuerpo.

Vida dura es tratar de alimentar al bebé, pero no baja ni una gota de leche de sus flácidos pechos, porque su ser esquelético ya no tiene fuerzas.

 Vida dura es tener por techo el firmamento y a veces unas cuantas latas viejas que figuran ser su protección contra el frío invierno, mientras el agua se filtra por las hendijas humedeciendo la cama de suelo donde apenas si logra conciliar el sueño.

 Vida dura es llevar el hijo del vientre a la sepultura, porque murió la esperanza y por falta de alimento, no pudo retenerlo.

Es esa mujer que llora agredida y maltratada, que no rompe el silencio porque tiene miedo de que maten a sus hijos, porque solo conoce el desayuno de las amenazas, trabajando todo el día en la casa, atendiendo a los pequeños, sirviendo como empleada de su compañero que no respeta que le ha llegado la regla y se adentra en ella como un salvaje, sin ninguna consideración para saciar su vulgar carne.

 Luego la golpea y sin brindarle ningún placer, ningún agradecimiento, le dice:Eres fea, tú no sirves para nada.

Después la vuelve a golpear y se burla en su cara la cual esconde maquillada de sangre, se queda anclada en la tierra de la oscuridad cuya luz densas tinieblas.

 Vida dura tiene el pobre oprimido por los poderosos, por los gobernantes injustos que solo llenan sus arcas y sepultan toda una nación donde solo sobreviven los corruptos, luego se refugian en otras naciones y se olvidan de la Patria, desangrando la bandera, mutilando el escudo de la democracia, llevándose la fe de los jóvenes y matando la inocencia nuestros infantes.

 Vida dura tiene el enfermo de cáncer de sida, de depresión y de soledad que sufre el desprecio social muchas veces y otras el deseo inconsciente de tener una familia que le diga te amo, pero en sus adentros en la hipocresía de la vida piensan que es mejor que descanse en paz y lo justifican creando un dios a conveniencia, poniendo cara de bondad y dicen: descánsalo Señor, pero la verdad es que están deseando que muera porque lo consideran un estorbo, una carga material. Luego lloran, agradecen a su dios, se golpean el pecho y van a comulgar, pensando que ya ganaron un pedacito de cielo.

Despierta sociedad.

 No digas que la vida es dura.

Si hoy te levantaste, tenías desayuno en la mesa, un autobús o un auto para salir, un buen trabajo o al menos la esperanza de hallar uno, pero no te falta nada.

Abriste tu armario y evaluaste, qué color de traje te pondrías, después escogiste un buen par de zapatos, esperas que llegue el viernes para compartir con tus amigos y amigas olvidando por un espacio los problemas de trabajo. Tienes libre los sábados y los domingos con tu familia, vas a un buen restaurante visitas la Iglesia en familia, recibes regalos de cumpleaños, día de la amistad y otras ocasiones especiales.

 Yo te pregunto si has tomado tres días del año para hacer algo por tus semejantes. Visitar el hospicio de huérfanos para darle un regalo de cariño a ese niño o niña, que no lleva tu sangre, pero es tu hermano.

Visitar es asilo de ancianos para dar amor al adulto mayor, que no es nada tuyo, pero es tu hermano. Visitar al enfermo terminal para darle un abrazo, aunque no es nada tuyo, pero es tu hermano.

¿Crees que tienes vida, dura?

Ya ves que no es así. Podría hilvanar palabras agradables, doblar mis rodillas y poner mi cabeza que el polvo, encender un millón de velas hacer mil días de oración con penitencias y nada lograría.

 No existe lugar para el clamor si nosotros la raza humana no despertamos la conciencia.

Aunque yo derrame mis lágrimas ante Dios, mi llanto no será suficiente para llenar la copa de la bendiciones para las naciones.

Tú y yo en cualquier momento podemos ser forasteros en tierra extraña.

Que nos toque la mano de la consciencia, que nos toque la mano de Dios.

Dejemos de decir que nuestra vida es… vida dura…

Covid
Código de luz y sombra

Nos dicen adiós las personas enfermas, niños, adultos que mueren de Covid.

El tiempo se va, los viajeros también.

La pandemia se instala a vivir en la tierra, la muerte callada se instala también.

El encierro es terapeuta de tu identidad, escarba con justicia tu personalidad,

muestra lo que piensas y saca lo que eres en realidad.

Explota por segundos tu versatilidad y sin piedad alguna te vuelve a encerrar.

No se trata de quien es el bueno y cual es el malo…

 Esta cárcel es testigo para todos por igual.

El encierro no es un demonio, ni es el comandante de las fuerzas de la muerte, es solo un ángel obediente que se posesiona de la raza humana para para guiarlos a la libertar del alma atrapada.

Sin embargo te hace pensar en los otros.

Te hace alucinar en tu propio encierro, haces que recuerdes una y otra vez sin saber como llegamos a esto.

Ya cansados de alucinar el paisaje… de mirar en blanco y negro… la mente pone color a los ladrillos del pasado.

 Nos damos cuenta que Dios no está jugando, tampoco está castigando, solamente es un examen para mostrar la conciencia.

El viento ahora asusta se confunde como tornado mientras la lluvia nos inunda casi siempre con tormenta.

Buscamos una luz en nuestra oscuridad, tratando de hallar el albiceleste que ahora se cubre de miedo, tempestad.

El tiempo sigue inerte mientras la vida se va.

Laberinto de pandemia para el alma.

Procura estar en paz y que al marcharte no tengas asignaturas pendientes.

Síntesis biográfica

Alondra Gutiérrez Vargas, es cantautora, poetisa y actriz costarricense. Destacada  por su labor filantrópica por los niños con cáncer y las causas sociales que la llevaron a obtener el reconocimiento de hija Predilecta de la Provincia de Puntarenas otorgado por la Municipalidad de Puntarenas y el  exalcalde Rafael Ángel Rodríguez Castro, el 11 de Agosto del 2011.

Producción musical y literaria

Alondra Gutiérrez Vargas ha producido 25m CD, 2 DvD y es autora de 15 libros a la fecha.

Discos más destacados

  • “Sentimientos”, espiritual y popular de contenido social
  • “Si Dios quiere”, espiritual y popular
  • “Soy de Barro”, a la no violencia contra la mujer.
    Letra: Alondra Gutiérrez Vargas y Lilliam Barrantes Sáenz.
    Música y voz: Alondra Gutiérrez Vargas.
    Arreglos y dirección Musical: Carlos Guzmán, con músicos de la sinfónica juvenil y del Grupo Gaviota.
  • “Mujeres libres”, a la no violencia contra la mujer.
  • “Almas Eternas”, para elaborar los duelos.
  • “Creo en los milagros”, testimonio, vida de Alondra
  • “Prosperidad” en busca de la riqueza, terapia de evolución metafísica
  • “El Gato Comilón y El ángel del Sueño”, para niños y niñas.
  • “La Bella Dama”, a la mujer y la belleza de la Virgen
  • “El llanto de la Tierra”, para el planeta.
  • “Fe y Milagros en Cristo”, para ayudar a los enfermos a luchar.

Libros publicados

  1. Huellas del Alma
  2. El Manto
  3. Milagroso de María
  4. Belleza Natural
  5. Pasión de Mujer
  6. Ángeles en el Desierto
  7. Mi casa está llena de Ángeles
  8. El Ángel de la Muerte
  9. Sinfonía del Agua
  10. Romances Solo Para Dos
  11. Alas invisibles
  12. Fen Shui
  13. Cosmos
  14. Voces de Mujer
  15. Hasta que te Conocí, dedicado a Juan Gabriel de México

Por: Carlos Javier Jarquín
Carlos Javier Jarquin
Escritor y poeta