En muchísimas ciudades del mundo abundan los prostíbulos, ahí se encuentran mujeres hermosas y muchas son grandes profesionales, algunas son nacionales otras extranjeras, algunas están por voluntad propia, otras prácticamente a la fuerza, están ahí porque no encuentran algún trabajo digno sobre la carrera que estudiaron, están ahí por escasas oportunidades de empleo.

Algunas lo hacen por vehemencia, otras por dinero, son innumerables las razones por las cuales muchas preciosas mujeres se encuentran cotidianamente ejerciendo la prostitución.

Innecesariamente los políticos, han aplicado leyes estrictas e incoherentes, la comunidad empresarial también cultiva lo suyo, solicitan toneladas de requisitos para un sencillo trabajo, algunas mujeres al encontrarse sin otra opción deciden prostituirse y los jóvenes deciden caminar por la oscura carrera narco-delincuencial.

Los actuales presidentes, están comprometidos a invertir; en arte, deporte, educación tecnológica, turismo e idiomas, es lo que obliga el nuevo siglo, la educación de calidad y diversa es indispensable para el desarrollo de cada nación, dejen invertir en armamentos de guerra, mejor trabajen para destruir la guerra de hambre que está afectando enormemente a gran parte de la población mundial.

Si el gobierno y los empresarios fueran más aliados a trabajar con verdadera honestidad, respirarían grandes probabilidades de reducir la pobreza. Los políticos viven lejos de la mentalidad progresista para el pueblo, no buscan maneras de invertir y generar fuentes de trabajos, finamente se destacan en corrupción, aprovechan al máximo su periodo presidencial.

Durante esto sucede miles de niños se mueren de hambre porque sus padres no ajustan con el poco salario que reciben, para comprar la canasta básica, en múltiples veces no encuentran trabajo, porque lamentablemente no poseen un expediente que los represente, merecedores de tal labor, contemporáneamente hasta para ser un “barre calle”, se necesita tener un diploma o al menos tener la secundaria aprobada. Las ideas del hombre son ilimitadas, lamentablemente su colectividad es utilizada en la adversidad, este es un desconcierto e inenarrable que hoy vivimos y cada día con más fuerza.

Todos hemos nacido para desempeñar dignamente lo que nos propongamos, solo se necesita tiempo, práctica y paciencia para obtener el objetivo por el cual hemos nacido. Todos merecemos una oportunidad tal como Dios nos da la oportunidad de vivir, cada día, brindemos oportunidades al prójimo, todos somos capacitados para hacer lo que otros hacen, y más cuando nos apasiona algo en especial, está demostrado que grandes personajes de la historia se hicieron grandes siendo autodidactas.

Jóvenes, les sugiero francamente que aprovechen la fragancia de la vida, la juventud es de excelsa virtud, aprovecha tu tiempo hoy, mañana te lamentarás, en la actualidad casi siempre el que no tiene título universitario lo desprecian por todos lados y se aprovechan de sus derechos…¡Que inmensa decepción!

Por: Carlos Javier Jarquín
carlosjavierjarquin
Escritor y poeta