“Nunca llegarás al final de un viaje si te paras a tirar piedras a cada perro que te ladre”. Winston Churchill

Hay nombres y apellidos de hombres y mujeres que gratamente han endulzado la historia con sus significativos resultados, ellos a su existir le dieron majestuosa expresión de lustre y todo ser contemporáneo que siente atracción por lo que hicieron esos maestros, que la historia minuto a minuto los recuerda siempre con inmenso honor, en especial para quiénes nos inspiran a seguir avanzando en nuestros propósitos, nunca debemos olvidarlos, su legado nos invita a tenerlos presente, es indispensable recordar a través de estas líneas a ese hombre eminente  que a pesar de tantas caídas siempre tuvo el optimismo apropiado   para enfrentar la crisis más triste que vivió la humanidad durante la Segunda Guerra Mundial, su presencia hizo la diferencia especialmente para su Patria, si Winston Churchill no hubiese nacido la historia luciera de color desdeñable.

Winston Leonard Spencer Churchill (nació el lunes 30 de noviembre de  1874 y falleció el domingo 24 de enero de 1965). Hijo de un político del Reino Unido y de madre estadounidense, fue pintor, político, orador, militar, estadista, historiador, periodista y escritor británico,  se le considera uno de los máximos líderes del siglo pasado, fue primer ministro del Reino Unido en dos períodos (1940-45 y 1951-55). El escritor y poeta Fabio Mendoza Obando es magnífico admirador de este legendario orador y él expresa: “A Winston Churchill se le admira por todo lo que hizo. Lo considero un visionario y lo seguirá siendo por generaciones. Fue un hombre de grandes éxitos que para hacerlos relevantes tuvo que soportar el frenesí de los fracasos. Fue determinante y contundente en lo que creía, y muchas veces tuvo que pagar un precio inesperado”.

Muchos padres tienen el vergonzoso hábito de despreciar a sus hijos o de reírse cuando éste piensa y actúa de una forma tan distinta a la de sus contemporáneos, pocos padres son virtuosos para descubrir el talento nato que tiene su descendiente, en este mundo nunca debemos tener un motivo para despreciar a una persona mucho menos si es tu hijo o alumno, lo que sí siempre debemos tener son razones para ayudar a desarrollar las habilidades de ese alguien que necesita de nuestra incondicional afabilidad. “Winston  era rebelde y mal estudiante, acumuló suspensos en todas las materias, salvo historia y matemáticas. Su padre nunca disimuló el desprecio que le inspiraban sus decepcionantes notas”. Muchos de los genios que han nacido fueron autodidacta u otros no fueron brillantes alumnos, pero eso nos le impidió para hacer grandes entre los grandes, de la dorada historia.

En mayo de 1940, las tropas alemanas avanzaban imparables hacia el Canal de la Mancha y la caída del Reino Unido parecía inevitable, pero en ese momento se alzó la voz de Churchill, clamando: Lucharemos en las playas; lucharemos en los aeródromos; lucharemos en los campos y en las calles; lucharemos en las colinas; nunca nos rendiremos”. El firme y resplandeciente optimismo le hizo merecedor de grandes éxitos que para otros eran inalcanzables, aunque vivió en las épocas mas tormentosas de nuestra historia que han sido las dos guerras mundiales, el jamás claudicó, el respeto y admiración es infinito, él nos enseñó que por muy oscuros momentos que estemos viviendo si somos; fuertes, valientes, persistentes, optimistas y dedicados venceremos cualquiera de los obstáculos que nos quieran impedir a realizar nuestros objetivos.

Premio Nobel de Literatura (1953)

Muchos literatos están en desacuerdo que Winston Churchill haya recibido el Premio Nobel de Literatura. Su fantástica obra literaria es digna de distinguido galardón, es más Churchill merecía el Premio Nobel de la Paz, él fue gran protagonista en la segunda guerra mundial para que no siguieran muriendo personas inocentes… En diciembre de 1953 recibió el Premio Nobel, “por sus Memorias sobre la Segunda Guerra Mundial y nombrado caballero por la Reina Isabel II”. En un fragmento de este discurso Churchill describe con sutileza la actual realidad que en muchos países se vive, provocada gracias a  algunos  líderes políticos: “Desde que Alfred Nobel murió en 1896 hemos entrado en una época de tormenta y tragedia. El poder del hombre ha madurado en todas las esferas excepto sobre sí mismo…”

Hoy lo que está afectando a la mayor parte de los Jefes de Estado es que no se alimentan de la excelente lectura, Winston fue un orador por excelencia gracias a su mundo autodidacta, lo peor de nuestros máximos representantes políticos es que no dedican tiempo a leer libros de contenidos que les aporten grandes enseñanzas, mejor prefieren ser conducidos por sus asesores que la mayoría son alérgicos a la lectura.

Por: Carlos Javier Jarquín
Carlos Javier Jarquin
El chico poeta