¿Hay vida en otros planetas? Es la constante pregunta que científicos han realizado por años. Sin embargo, en la década de los 70 esta incógnita tomó fuerza a tal grado que la NASA ideó una misión importante, la primera fotografiar a Júpiter y estudiar su atmósfera, y la segunda, enviar un mensaje a los extraterrestres mediante una nave Pioneer 10 en donde viajaría una ‘nota interestelar’, conocida como ‘La Placa de la Pioneer’. El primero en tener esta idea –comunicarse con los extraterrestres– fue del periodista Eric Burgess quien jamás imaginó que la agencia espacial de Estados Unidos le haría segunda e intentaría mandar un mensaje.

«Si hay una chance de que encontremos vida extraterrestre, deberíamos darles un mensaje, como un saludo», comentó en aquel entonces.

Ante la loca premisa de mandar un mensaje, el astrónomo Carl Sagan, director del laboratorio de Estudios Planetarios de la Cornell University, lo secundó. Para ello, Sagan contrató al diseñador gráfico Frank Drake y a la escritora Linda Salzman Sagan, para que en conjunto crearan un boceto que se debía presentar a la NASA.

«Pensamos que también querrían saber de dónde provenía el mensaje y cuándo había sido enviado, pues podían pasar millones de años antes de que fuera interceptado«, contó.

Con este hecho, se planteó hacer un mapa de la ubicación de la Tierra con la premisa que la ciencia y las matemáticas eran lenguajes universales y que los seres del más allá lo iban a entender.Razón por la que planearon un esquema de pulsares, los cuales emiten diferentes tipos de radiación como coordenadas dentro del Sistema Solar.

Además se idearon otros dibujos en las placas -Salzman Sagan fue encargada de las ilustraciones-. Estos bocetos se caracterizaban por tener al Sistema Solar, la trayectoria de la Pioneer, la figura de un hombre y una mujer, la silueta de la sonda, la posición del Sol y un diagrama de la transición hiperfina del hidrógeno neutro. «Quise que cada figura tuviera diferentes rasgos raciales. La mujer tiene los ojos muy almendrados y el pelo liso; al hombre lo hice con pelo rizado y nariz aplanada, para que fueran multiculturales. ¿Cómo los iba a vestir? ¿Con trajes tribales? ¿Con ropa de alta costura? No, decidimos que se fueran desnudos», comentó Frank Drake a la BBC. 

«La NASA estaba muy preocupada porque algunos miembros del Congreso eran muy conservadores y les ofendía que el dinero de los contribuyentes se utilizara para enviar obscenidades al espacio», agregó Drake. 

Otro problema al que se enfrentaron con las placas fue el por qué el que saludaría a los extraterrestres sería un hombre y no una mujer, pues en el dibujo el hombre tenía la mano levantada y la mujer a los costados. «El feminismo apenas comenzaba a ser un gran tema de conversación y muchas mujeres dijeron: ‘Bueno, ¿por qué nosotras no estamos saludando al Universo, por qué no tenemos la mano levantada?'», dijo Linda Salzman Sagan. 

¿El mensaje llegó a extraterrestres?

Fue el jueves 2 de marzo de 1972 a las 20:42 horas cuando la NASA lanzó la sonda Pioneer 10 desde Cabo Cañaveral, en Florida (Estados Unidos) mediante un cohete llamado «Atlas Centaur».

Pioneer 10 fue la primera nave espacial que pasó por el cinturón de asteroides, luego se dirigió a Júpiter, el 3 de diciembre de 1973. Gracias a esta se obtuvo imágenes cercanas de Júpiter, el trazo de cinturones intensos de radiación del gigante planeta de gas y se localizó el campo magnético del planeta.

Diez años después –en 1983–, el Pioneer 10 llegó a ser el primer objeto que pasó la órbita de Plutón. Esta nave espacial logró hacer más investigaciones en regiones exteriores del sistema solar hasta que finalmente su misión terminó el 31 de marzo de 1997. Sin embargo, con todo esto se desconoce si en verdad llegó el mensaje por el que se trabajó demasiado.