El portentoso mundo tecnológico nos ayuda, desde la comodidad de nuestras casas, a compartir a través de la pantalla de un artefacto electrónico todo tipo de conocimiento, en especial temas que nos encantan. Por ejemplo, quienes amamos escribir poesía, podemos, por medio de plataformas virtuales, reunirnos e interactuar con colegas sin importar el país donde vivimos, porque la Internet rompe “fronteras”. Quienes todavía se niegan a utilizar y a disfrutar de la formidable tecnología moderna, se pierden de una extraordinaria experiencia. Cuando tenga el privilegio de acceder de forma ilimitada al ciberespacio, hágalo para potencializar sus talentos e inspirar a otros. Hagamos buen uso de esta herramienta a la disposición de millones de personas alrededor del mundo. Usemos la tecnología a nuestro favor y aprovechemos todo lo que esta pueda aportarnos.

Desde que inició este año 2020, todos los habitantes del planeta hemos tenido que enfrentar la letal e inesperada llegada del Covid-19, un virus que ha causado devastación, tristeza y muerte. A pesar de esto, los seres humanos tenemos la capacidad de adaptarnos y sobreponernos a cualquier circunstancia por más adversa que sea. La historia nos ha demostrado que la humanidad tiene un poder de resiliencia que la ha llevado a crear los mejores inventos y curas.

Es importante que en este momento, más que nunca, los seres humanos podamos unirnos y en armonía celebrar la vida. Y qué mejor forma de celebrarla que siendo solidarios o compartir todo lo que está a nuestro alcance con los demás sin importar idiomas, color de piel, religión, ideología política, etc. Cada país goza de diversa e infinita riqueza, pero es triste que los políticos se hayan encargado de dividirnos. Por eso, es en el arte y a través de los artistas que podemos rescatar lo que nos une. Los líderes, los artistas, los intelectuales y los grandes emprendedores deben tomar acción y propiciar un ambiente de unidad en este siglo en que la Internet es parte importante de nuestras vidas porque es capaz de suscitar cambios positivos y ser inspiración.

Por esta razón, este próximo primero de noviembre se inaugurará el Primer festival internacional literario: Honrando la muerte y celebrando la vida.

Este proyecto ha nacido gracias a la iniciativa de dos visionarios: Ana Ayala (México), escritora, poeta, editora y promotora cultural y Carlos Javier Jarquín (Nicaragua), escritor, poeta y gestor cultural. Este proyecto es una mirada a lo esencial, es una sonrisa cálida al idioma universal: el ARTE.  Esta iniciativa ha sido diseñada con mucho aprecio y amor para todos los que creen fielmente y con dignidad en el valioso aporte que los escritores, cantantes y poetas podemos brindarle al mundo a través de lo que hacemos. Si te identificas con esta filosofía, eres bienvenido a celebrar la vida con elevada y firme exaltación. ¡Quiénes mejor que los poetas para reflexionar e instar a vivir con  entusiasmo y pasión la vida a través de la poesía!

En este vídeo podrán ver el nombre y foto de todos los poetas invitados:

 Comparto el mensaje de Ana Ayala sobre este festival.

Este festival es un evento de características especiales ante la situación global que atravesamos en el 2020 y la necesidad de abrir nuevos caminos o alternativas dinámicas y participativas. Tiene una visión y misión muy definida, que resumimos en los siguientes dos objetivos:

  1. Utilizar las letras como puente para trascender fronteras y unir participantes de diferentes países y costumbres, con el fin de crear una conciencia multicultural que nos fortalezca y poder enfrentar el reto que presupone hacer un cambio total de paradigmas; sin olvidar que, si bien, el dolor, el temor y la tristeza son emociones inherentes a la vida y denominadores comunes de los últimos tiempos; también lo son la alegría y el privilegio de volver a despertar cada mañana.
  2. Promover, difundir y compartir con el mundo una festividad declarada por la Unesco como “Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”: el tradicional “Día de Muertos” del pueblo mexicano.

Esta peculiar celebración usa diversas expresiones simbólicas para rendir culto, aceptar y honrar la muerte, mientras agradece, enaltece y celebra la vida.

Este festejo fusiona la dualidad de existir. Para ello, se elaboran “calaveras” de diversos materiales con el nombre de un ser querido impreso en ellas. La creatividad juega un papel muy importante, en especial la creatividad literaria, pues se escriben versos personalizados, generalmente octosílabos y en rima, llamados “calaveritas”, a manera de epitafio humorístico, y se interactúa y bromea, como recordatorio del destino final que nos espera a todos.

Es importante mencionar que existe la creencia, de que durante esos días el alma de los seres amados puede volver para convivir con los suyos; por lo que se elaboran, en su honor, altares con un gran número de elementos significativos para recordarlos. Es una tradición prehispánica y de sincretismo religioso que forma parte importante de una arraigada idiosincrasia que define la identidad y riqueza cultural del pueblo mexicano, que a su vez desea compartirla con el mundo.

El Festival Literario Internacional: Honrando la Muerte y Celebrando la Vida. Ha nacido gracias a la iniciativa de Ana Ayala (México), escritora, poeta, editora y promotora cultural y Carlos Javier Jarquín, escritor, poeta y columnista internacional nicaragüense

Por: Carlos Javier Jarquín y Ana Ayala