De acuerdo con un estudio que desarrolló la Universidad de Barcelona (España) en el Departamento de Microbiología, los dispositivos móviles contienen seis tipos de bacterias, inclusive hasta se pueden encontrar 30 veces más bacterias que las que existen en una tapa de inodoro.

De manera que, se encuentra una vinculación entre estas bacterias y los brotes de acné, aún y cuando las personas no le encuentran explicación a su padecimiento repentino. Por más que una persona utilice cremas antiacné que sirven como apoyo en los tratamientos tópicos, la apariencia de la piel no mejorará si no encuentra la razón por la cual se produce el acné y la respuesta podría encontrarse en el propio smartphone.

Esto se debe a que el smartphone funciona como un imán para las bacterias, debido a que acumula toxinas en la pantalla y estas entran en contacto a diario con la piel.  Precisamente, esa materia orgánica que queda en los teléfonos le sirve como alimentos a los microorganismos.

Cada vez que las personas hablan por teléfono, graban notas de voz o escuchan audios, la piel entra en contacto con esas bacterias o microorganismos. Algunos de ellos también producen otras enfermedades infecciosas como otitis, dermatitis o gastroenteritis, según los estudios de la Universidad de Barcelona.

Específicamente las bacterias llamadas mesófilos aerobios son las encargadas de causar las enfermedades antes mencionadas. Inclusive, lograron determinar que si alguien padece de tuberculosis y presta su teléfono móvil puede contagiar a otra persona al inhalar las partículas que allí se encuentran y que no son visibles al ojo humano.

Es por ello, que lo más recomendable es limpiar el teléfono al menos dos veces al día y también recurrir frecuentemente a los audífonos o manos libres. Aunque, se debe tomar en cuenta qué tipo de dispositivo móvil es y los materiales con los cuales fue construido, sobre todo los de la pantalla porque algunos cuentan con una protección de plásticos otros de cristal o madera.

Es importante conocer el material, porque cada uno reacciona de manera distinta a las sustancias químicas. En especial, el alcohol podría conllevar a un deterioro de la capa oleofóbica de los equipos. Por ejemplo, si el teléfono móvil tiene una carcasa externa de plástico se recomienda aplicarle una mezcla de agua con alcohol con la misma cantidad.

Mientras que los celulares con protección de plástico como los de cristal se pueden limpiar únicamente con un paño de gamuza suave, por sus propiedades absorbentes que no dañan la superficie, pero si es capaz de recoger las partículas.

Otras de las precauciones a tomar en cuenta es no tener el celular encendido durante la limpieza y no utilizar paños que no sean de microfibra. Cabe destacar, que durante la limpieza no se debe introducir ningún líquido dentro de los orificios de los dispositivos móviles, bien sea en los puertos o los altavoces.