Defender la dosis mínima por que esta hace parte del uso terapéutico o lúdico de algunas personas, es la razón por la que hoy muchos se oponen al Decreto que propone el Gobierno Duque para controlar el consumo y por efectos el micro trafico.

Yo de jurista siempre he creído que el estudio, defensa y ejercicio del Derecho se compone de dos grandes y principales Derechos humanos que se desarrollan según la rama, el ámbito social y los tiempos: VIDA Y LIBERTAD.

La vida por que en el orden legal es lo que nos permite ser sujetos de Derecho, es decir es el hecho o suceso de la vida, para los ateos, o el DON para lo creyentes que es lo que nos permite que podamos gozar de los beneficios que la creación nos regala, entre ellos la salud y la vida Digna. Sin ella no existiría el otro gran importante Derecho al que hago alusión, LIBERTAD.

LA LIBERTAD, es el privilegio de toda persona, no hablo solo de ciudadano, de gozar y gozarse en todo lo que la vida provee, el espectro de este Derecho se desarrolla en, Libre Desarrollo de la personalidad, Libertad de movilidad, detención injusta, libertad de expresión, derecho a la intimidad, derecho al trabajo, Derecho al esparcimiento, en fin, el uso de nuestra vida va atado a la Libertad.

En el desarrollo de este concepto, Libertad, existe el extremo: Libertinaje, que no es mas que el abuso de la libertad y aseguro que libertad sin respetos propios y el limite que señala la otredad (existencia de otros) raya con la enfermedad mental.

Explico lo anterior, por que precisamente creo que estos Derechos: vida y Libertad son amenazados por el consumo de Drogas o con el usos de la dosis personal.
Las Drogas afectan directamente la salud mental y física del consumidor y por supuesto su libertad, ellas crean dependencia, y degeneran en abandono de la persona misma. Y esto se observa en el aumento de consumidores en nuestras ciudades, sobre todo en nuestras escuelas.

El expendedor de drogas, sabe que las drogas crean dependencia, por eso hoy más que antes el pequeño expendedor ataca a la población infantil y llega a las puertas de las escuelas y colegios para venderlas camufladas en caramelos, frutas o “chucherias”, de esta manera van creando un “mercado seguro”.

Todo ello me hace pensar que no es tan descabellada la creación del decreto que controle el uso de la dosis mínima, pues creo que afectaría para mal el negocio del micro trafico y con ello la expansión del mercado en edades vulnerables como la niñez y la adolescencia. Y por supuesto estaría el gobierno inquiriendo en la prevención de la enfermedad de este siglo: las enfermedades mentales.

Creo que los beneficios del Decreto son mas, si bien pareciera que se entromete en el desarrollo de uno de los espectros del Derecho a la Libertad ( el libre Desarrollo a la personalidad) en realidad estaría encaminada a la protección de la salud en todos sus aspectos, por lo que se hace necesario que exista una norma reguladora y coercitiva que permita el desarrollo de lo que todos, hasta el que parece negarlo mas desea: Vida y liberta!

Por: Carmen Luz Morelos Anaya
Comunicadora social, Abogada y Docente universitaria
Carmen-Luz-Morelos-Anaya.jpg