Presentados el 18 de octubre y salidos al mercado hace unos días, los nuevos Macbook Pro prometen un cambio de paradigma en las estaciones de trabajo portátiles de la compañía de Palo Alto, y es que las novedades que han traído para este año son espectaculares.

Hablando primero de sus cambios estéticos, lo primero que salta a la vista es la presencia de un nuevo acompañamiento en la pantalla: el notch. Amado y odiado por usuarios de todo el mundo en el iPhone, la gigante cámara frontal de este se verá también en las nuevas computadoras de la marca estadounidense, con sus pro y sus contras. Lo bueno, todas las funcionalidades en cuanto a seguridad también estarán ahora en el MacBook, siendo Face ID la novedad principal. Esto es positivo tanto para compras, como para iniciar fácilmente la computadora al encenderla. Sin embargo, es claro que quita proporción de pantalla y puede molestar a veces si no te acostumbras. La decisión estará en cada usuario a la hora de comprar, pero, a priori, parece que el notch llegó para quedarse.

Por otro lado, Touch Bar, la brillante funcionalidad presentada en 2016 por Apple, que pretendía usar una pequeña pantalla táctil en el teclado para atajos e incluso para reemplazar algunas funcionalidades de teclas físicas, ha dicho por fin adiós. Nunca se le dio el uso que se pretendía o quizá nunca se comprendió realmente para qué podría servir. La principal queja de los usuarios siempre fue que un botón tan importante como Esc no podía no ser físico. Al parecer, Apple tomó nota de esto y para la nueva hornada de PCs, ya no estará.

Pero sin dudas, las dos novedades más importantes para los nuevos Macbooks es el chip M1 PRO y M1 MAX. Como si no fuera poca la muestra de poder con el M1 normal tanto en los iPad, MacBook Air y iMac, la compañía tecnológica ahora dota de una potencia inimaginada en la historia de los ordenadores, superando con creces a cualquier procesador de Intel o AMD que esté en el mercado tanto en CPU, GPU, multitarea, poder gráfico y demás.

Para complementar toda esta potencia y rendimiento inimaginable, era necesario que Apple cambiara un poco su política de “menos es más” y además de lo anterior, proporcionara los distintos puertos necesarios para explotar todo el jugo que estas nuevas MacBooks pueden dar, por ello se volvió a añadir el amado y legendario puerto SD para el almacenamiento de cámaras y teléfonos, puerto HDMI, MagSafe, para cargar el PC de una manera más segura, y los ya clásicos cuatro puertos Thunderbolt 3 USB-C. parece que Apple está comenzando a escuchar a los usuarios después de todo, ofreciendo un producto completísimo que está a la vanguardia en todo, habrá que seguir la pista en los próximos meses a ver si se consolida como la mejor opción del mercado.