Buzo convence a un pulpo bebé de cambiar su vaso de plástico por una concha

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La contaminación sigue obligando a las especies a mal adaptarse. Pájaros parecen obreros, construyen nidos con plásticos, tortugas se malforman por enredarse en los aros de las tapas plásticas, peces mueren ahogados en el mar al quedar dentro de bolsas, y pulpos, como en este caso, se defienden de depredadores con un vaso plástico.

El buzo Pall Sigurdsson de Islandia encontró este pequeño pulpo reticulado en las aguas de Lembeh, Indonesia. Esta especie se caracteriza por resguardarse dentro de conchas u objetos naturales bajo el mar, además por ser muy exigentes a la hora de elegir qué caparazón escoger.

“Pasamos toda la inmersión y casi todo nuestro suministro de aire salvando a este pulpo de un destino cruel”, dice Sigurdsson. “Mientras que una concha es buena protección, alguna anguila o lenguado podría tragarse el vaso con el pulpo dentro, matando al depredador o debilitándolo hasta el punto en que pronto será comido por un pez aún más grande.”

El pulpo fue muy exigente, no se contentó con la primera concha que le mostraron, demostrando ser un pulpo muy rígido a la hora de negociar. Por fortuna el pulpo cedió a una concha natural y más dura, ahora podrá defenderse de los depredadores con más eficacia.

Por: Andrés Soto