No todas las personas que dan buena impresión son buenas genuinamente, muchos se esconden detrás de una máscara social y por años pueden estar encubiertas y tal vez cuando las descubra es demasiado tarde. Si aprende a detectarlas y a manejarlas a tiempo puede ahorrarse muchos problemas.

Muchas veces el más destructivo puede ser el más cercano a usted o al gerente de la empresa, tal vez es el que menos se imagina y con su actitud logra engañar para hacer daño. La pregunta más común en este sentido es ¿cómo detectar y manejar a estas personas para que no afecten negativamente a la empresa ni a usted?

“De acuerdo a un estudio que desarrollamos en Performia el 2,5% de la población es destructiva, oculta sus actos hostiles bajo una máscara social amable. Si no se detecta puede ser una amenaza muy peligrosa para cualquier organización, en nuestra empresa denominamos a este individuo persona supresiva”. Explicó el director de Performia Colombia, Jairo Pinilla.

La persona supresiva tiene como principal objetivo hacer daño, y se vale de cualquier herramienta para lograr sus objetivos. Sus comunicaciones por lo general están llenas de falsos testimonios o exageraciones negativas para crear conflictos y ruptura en la relación entre dos personas o un grupo.

¿Cuáles son las características de las personas supresiva?

  • Solo transmiten información negativa e incluso son capaces de agregar amarillismo, exageración y mentira a la historia.
  • No participan en actividades que tengan una buena causa.
    Hablan en términos generales, por ejemplo “dicen que…” “Todo el mundo piensa…” y la información que transmiten la dijo una sola persona.
  • Las personas que los rodean por lo general tienen problemas en su vida no logran sus metas y tienen muchos tropiezos.
  • Si tiene una molestia o fracaso se desquitan con la persona equivocada.
  • A este tipo de personas les cuesta terminar sus proyectos y se llenan de metas inconclusas.
  • Si llegan a ser descubiertos confiesan abiertamente, no muestran ningún tipo de remordimiento o culpa.
  • Tienen una percepción incorrecta de la propiedad privada, piensan que nada es de nadie y no respetan lo que no les pertenece.
  • No responden a ningún tratamiento psicológico o de superación personal.

Si usted evidencia todas o la gran mayoría de estas actitudes en algún miembro de su equipo de trabajo, familiar o amigo puede hacer lo siguiente:

Desconéctese:

Si es su jefe directo es mejor que cambie de trabajo, si es un empleado despídalo, o si es un compañero de trabajo, o forma parte de su vida personal corte todo tipo de comunicación con esta persona. Un supresivo es capaz de hacer tanto daño que usted no alcanza a imaginar que pueda ser posible, antes de que sea demasiado tarde… desconéctese.

Cambie su comunicación:

Si en definitiva es imposible cortar todo tipo de comunicación con esta persona destructiva, si se trata por ejemplo de un compañero de trabajo, y ya usted mostró toda la evidencia a su jefe de todo lo que hace esta persona, y no surgieron decisiones que le permitan dejar de ver o hablar con ella; Maneje comunicaciones neutrales, estrictamente necesarias y muy impersonales. Hable acerca del clima y las carreteras. Mantenga la distancia en la medida de sus posibilidades. Muchas veces el simple hecho de alejarse de personas tóxicas le permitirá estar mejor y progresar.

“Todos podemos encontrarnos con personas supresivas en nuestras vidas, y puede ser un familiar, compañero de trabajo, jefe e incluso su pareja. Lo más importante es detectarlas, confrontarlas, cortar la comunicación o manejar una relación a distancia, dependiendo del caso. Siempre nos hacen daño porque lo permitimos y no ponemos límites cuando debemos hacerlo”. Concluyó el director de Performia Colombia, Jairo Pinilla.

Por: Marlyn Sandoval
Marlyn Sandoval