Abdalla Hamdok, y su esposa Muna Abdallah, han sido retenidos y aprisionados en un lugar sin especificaciones, en un golpe de Estado realizado por militares.

Abdel Fattah al-Burhan , jefe de las fuerzas armadas de Sudán afirmó que este hecho se ha llevado a cabo producto de que el acuerdo de reparto de poder equilibrado, delimitado en el acuerdo de paz, firmado el pasado año entre el gobierno y grupos armados, amenaza la paz y la unidad de Sudán. Esto motivó a las fuerzas militares, consideradas como autoridad fundadora de la fase de transición, a proteger la seguridad del país aprisionando al primer ministro, su esposa y varios ministros del país. También, desde el Ministerio de Información, se ha constatado que las fuerzas militares irrumpieron en la emisora estatal de Sudán, de la ciudad de Omdurmán, y retuvieron a trabajadores .

Los vuelos hacia la ciudad de Jartum han sido cancelados y el servicio de internet y telefonía han sido suspendido por las fuerzas militares.

Comunidad internacional reacciona

Desde Estados Unidos, precisamente Jeffrey Feltman, Enviado especial de EEUU para el cuerno de África, declaró como “absolutamente inaceptable” la toma de poder militar e instó que este hecho “contravendría la Declaración Constitucional y las aspiraciones democráticas del pueblo sudanés”.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Heiko Maas condenaron el golpe proferido por las fuerzas militares. Vicky Ford, ministra para África del Reino Unido mencionó este hecho como “Una traición inaceptable al pueblo sudanés”.

António Guterres, secretario general de la ONU solicitó la liberación del primer ministro y de los otros funcionarios, su solicitud fue emitida vía Twitter.

Gobiernos aledaños a Sudán como Arabia Saudita, Qatar, Egipto, Argelia, y Etiopía dieron a conocer su preocupación y llamaron al freno de esta situación.