Esta noche de Marzo se viste de invierno, precisamos caminar de prisa, las personas van y vienen en frenética huida de la lluvia, la tormenta ilumina por instantes el cielo, mientras el agua corre a raudales por las calles en declive.

Desde mi rincón medito sobre este fenómeno natural.

El invierno, brisas persistentes, vientos casi huracanados, y la tierra sedienta y a la vez exhausta, expresa su gratitud en verdes follajes, los árboles se visten de color esperanza y el prado se llena de espigas todo es color hay flores por doquier, lo que marchitó el verano se reconstruyó mágicamente con desbordes de plenitud y vida.

Es paradójica la expresión de la naturaleza, se mira al espejo y muestra dos rostros, uno es vida, esperanza, verdor, se regocijan los campos, el sembrador llena sus graneros al cabo de unos meses, se celebra la cosecha, se canta a la vida, formas de expresar gratitud al Creador. El otro rostro es desesperación por ponerse a salvo, es tristeza al ver los campos inundados, y las cosechas bajo el caudal amenazador, la lluvia tiene un canto que nos lleva a profundizar en su imponente grandeza, aventurera en la corriente de los ríos ,se desplaza a veces dócil, pero a veces, traviesa e inclemente y me pregunto muy quedo pues en mi silencio pretendo comprender las razones de esta paradoja: ¿Cómo el bien y el mal convergen de la misma esencia? sin embargo dicen los sabios que la capacidad de destruir nunca es proporcional a la capacidad de reconstruir, es 500 veces mayor esta fuerza, pues sin el Agua no existiría la Vida.

Por iniciativa de las Naciones Unidas el 22 de Marzo se celebra el Día mundial del Agua, en esta fecha se pretende llamar la atención para fomentar una gestión sustentable de los recursos hídricos,768’000.000. de personas carecen de este líquido vital, 1400 niños mueren cada año por enfermedades y dolencias por falta de agua, las mujeres africanas caminan 7 kms diarios en busca del pozo más cercano para obtener el tan preciado líquido vital.

Por todo esto la ONU declaró que el Derecho al agua y su saneamiento es un DERECHO HUMANO ,el agua es esencial para el equilibrio de la vida, parte de esto lo demuestra que nosotros mismos somos más de un 75% agua, en los últimos años, el mal uso del agua y la mala disposición de la misma después de haber sido utilizada, ha llevado a una situación crítica a nivel global.

Al pensar en una potencial crisis mundial a este respecto nos encontramos con diferentes escenarios, se habla de posibles guerras por el agua, como también que habrá cambios para sortear la situación y evitar esta crisis, en los últimos tiempos la conciencia ambiental ha tomado el tema del agua como el más relevante, sin embargo no se adoptan cambios.

Los factores que más inciden en esta crisis es el aumento de la población y todo lo que tiene que ver con los patrones de consumo. Entre los países que están amenazados con quedarse sin agua esta Sudáfrica, la ciudad de Sao Pablo -Brasil ya pasó por esta crisis de falta de este líquido vital, todo esto suma un contexto que causa incertidumbre, fenómeno que esta asociado al vaivén al que nos somete el cambio climático.

Hay muchos gobiernos que a la hora de definir políticas han sido muy fuertes, Estados Unidos tiene experiencias interesantes en la restauración de los bosques con el único fin de producir agua, Argentina tiene diferentes experiencias, en primer lugar, Ley de bosques, ley central que tiende a la conservación de bosques nativos.

Israel es líder en el mercado de la tecnología e innovación en el reciclaje de aguas residuales, lo que lo convierte en líder en materia de regeneración de aguas residuales, para el riego en la agricultura. De una u otra forma somos corresponsables de la crisis por falta de agua, ahora debemos globalizar la solidaridad y contribuir a la reducción de esta problemática, generando cambios en los patrones de consumo y en las pautas de comportamiento humano y en el impacto que deja su huella hídrica a su paso.

Por: Lucy Angélica García Chica
Lucy-Angelica-Garcia-Chica

Escritora y Poeta