Un discurso breve, 7 minutos de recuentos históricos sobre las crisis y las soluciones que se han presentado a esas crisis a lo largo del último siglo, frases de filósofos, propuestas a un  nuevo mundo, problemáticas nacientes y preocupaciones del devenir de la humanidad.

Esas fueron las temáticas en su discurso y así lo inició en la Asamblea anual de la ONU de este año:

«La humanidad ha pasado momentos muy difíciles y ha sido en estos momentos en donde ha tenido la oportunidad de analizar el camino que debe tomar. A veces las crisis son avisos para cambiar nuestro camino para pensar si lo que pensamos es lo que queremos hacer para pensar en el futuro que quisiéramos vivir, así pasó luego de la primera guerra mundial, se creó el organismo predecesor de la ONU, la liga de las naciones».

En su recuento precisó que luego de las crisis vienen los análisis para proponer soluciones, añadió cierto temor por el devenir de la humanidad e hizo un llamado a concientizar sobre la super producción de recursos que no se presentan como una solución ya que a pesar de producir más de lo que se necesita, el mundo sigue sufriendo de hambruna, sed y escasez:

«La sociedad y el mundo está sufriendo y parece que cada vez estamos más lejos a resolver las causas de este sufrimiento, un mundo que sigue produciendo más de lo que necesita y aún así hay gente muriendo a hambre, de falta de medicamento de agua potable, un mundo que si quieres hacer algo diferente te atacan en lugar de guiarlo y ayudarlo a crear su propio camino un camino»

«Lo dije el año pasado, en medio de una pandemia, que como toda crisis es un aviso para reflexionar sobre nuestro camino, y hablé de cómo en El Salvador estábamos pensando en ese futuro con optimismo. Este año estoy de nuevo acá viendo cómo no entendimos ese aviso y nos estamos dirigiendo a otra crisis quizás más grande como lo fue la segunda guerra mundial después de la gran depresión, arriesgando mucho más de lo que queremos perder»

Invitó a la reflexión y arrojo comentarios preocupantes sobre el devenir de la humanidad, que para él, esta padeciendo de identidad:

«Un mundo todavía en medio de una pandemia donde hemos visto lo mejor y lo peor de nuestra especie, y cuya respuesta colectiva ha multiplicado la ansiedad global, una pandemia que ha profundizado una crisis que ya existía , acercándonos mucho más a un colapso civilizacional de lo que habíamos estado en décadas. Un mundo con crisis de todo tipo, pero principalmente con una crisis de identidad, extremadamente ansioso por el camino que está tomando. La civilización es frágil, el avance de la humanidad también y estamos fallando en ese avance, una crisis más y podríamos perder mucho más y mucho más rápido de lo que creemos posible, aprendamos de la civilizaciones anteriores de sus logros y sus errores, tenemos una responsabilidad con la historia con todo lo que nos precedieron, de continuar el progreso de la humanidad, y avanzar lo más que podemos de construir sobre lo que ellos construyeron, de edificar sobre hombro de gigantes, en un camino que va hacía el futuro pero que respeta y valora de dónde venimos, nuestra tradiciones , nuestros costumbres y nuestras culturas, las cosas que nos hacen ser una civilización pero siempre avanzando y a la vez preparando a los que nos seguirán en esta carrera de relevos que es el desarrollo universal. Todavía tenemos tiempo de aprender de esta crisis y analizar si estamos haciendo lo que en realidad debemos, si estamos en el camino que queremos. Tenemos todas las herramientas para hacerlo, vivimos en un mundo interconectado globalizado y con la tecnología para resolver fácilmente estos problemas pero sin la mínima voluntad para hacerlo. Todo lo que hagamos o no ahora, definirá si aprovecharemos o no este momento»

El dictador más cool, como se autodenominó vía Twitter invitó a la humanidad a buscar un nuevo horizonte, invitó a seguir el ejemplo de su país, que pondera el nombre de Dios por delante de todo. Además, tuvo espacio para la filosofía, ofreció dos célebres frases, una de Confucio y una de Goethe, con la intención de redireccionar ese concepto de economía que hoy se emplea, alejado de la felicidad del trabajador y que ve la necesidad económica como un fin y no como un medio para potenciar al humano a la vez que labora felizmente :

«Por eso en lugar de volver a pedir una refundación del multilateralismo hacia un nuevo modelo en donde nos unamos como naciones para analizar y decidir el destino que tomaremos, estoy anunciando la intención de mi país el salvador de irnos por ese nuevo camino, el camino hacia nuestro desarrollo y primero Dios, un ejemplo para otros países del mundo, diseñando el futuro que quisiéramos vivir, un futuro donde las personas tenga el criterio y la oportunidad para hacer lo que en realidad quisieran hacer. Confucio dijo alguna vez, “elige un trabajo que te guste y nunca trabajarás un día más en tu vida” y Goethe dijo,» La persona nacida con un talento que debe usar encontrará su mayor felicidad al usarlo.” esa es la manera, la filosofía de cómo estamos construyendo esa visión, un futuro en donde las personas hacen lo que les gusta y por eso lo harán bien, porque les gusta o les gusta porque lo hacen bien, desarrollándonos económicamente por añadidura en donde la economía es un medio y no un fin».

Para finalizar, Bukele cerró su discurso con su característica visión teológica:

“Dios ya decidió si seremos exitosos, ese es nuestro destino y haremos el mayor esfuerzo para alcanzarlo”.