La búsqueda fue intensa por las calles del Centro Histórico, San Diego, Getsemaní, Pie de la Popa, Pie del Cerro, El Cabrero, Torices, Paseo de Bolívar, Santa Rita, Petares, San Pedro y Libertad.

Todo un día y toda una noche, y cuando las fuerzas físicas eran pocas llegó la luz de esperanza, al comenzar a recibir decenas de llamadas de la posible ubicación de Carolina, la chica que el día anterior habíamos encontrado desnuda deambulando en el sector histórico y turístico de Cartagena.

“En los manglares de Torices, por donde está la entrada de Marbella hacia Torices, cerca al puente que nunca usaron”, fueron las palabras del ciudadano que vio uno de los tantos avisos que pegamos en los postes de los sectores antes mencionados.

Ciudadanos daban aviso de donde la habían visto, tras conocer la información en plegables.

Nos dirigimos hacia el sector de Marbella para esperar el cuadrante que habíamos solicitado como apoyo para llegar al lugar con las autoridades. Las limitaciones del “Plan Por Cuadrante” (que no sé quién se lo inventó y porqué funciona de esta forma, con barreras invisibles, que me hicieron recordar las líneas imaginarias en los sectores que padecen del flagelo de pandillas), hizo que la demora nos hiciera perder la pista de Carolina.

Efectivamente llegamos al sitio; luego que esperábamos al cuadrante que sí podía patrullar el sector donde nos dijeron habían visto a Carolina, pero ya se había ido del lugar. “Hace un rato se fue, estaba fumando con nosotros”, me dijeron unas personas delante de los uniformados.

Salimos a buscarla en Torices, Paseo de Bolívar, San Pedro y Libertad, con el acompañamiento policial; pero en menos de 10 minutos estos se desesperaron y poniendo cara dijeron que tenían “otras cosas que hacer”; así que nos dejaron solos en la búsqueda, sin importar la seguridad del equipo periodístico, aun cuando habíamos solicitado apoyo policivo.

Sin embargo; eso no nos detuvo y llamamos a la Central de la Policía para confirmar que estaba en la zona, ya que así lo hacían saber varios ciudadanos que nos contactaron en esos instantes.

Al mediodía; luego de cerca de 24 horas ininterrumpidas de búsqueda, una patrullera de la Policía Metropolitana de Cartagena, nos dio vía telefónica la grata noticia que el cuadrante 3 – 1 del barrio El Cabrero la había ubicado en el Parque Apolo.

 

Héroes de la Patria, trabajando por los más indefensos.

Ahí la encontramos acompañada de dos Héroes de la Patria, quienes utilizaron la estrategia de distraerla con imágenes desde sus celulares.

Sacó una sonrisa, la primera que le veía en un estado más sereno y los patrulleros mientras llegaba la ambulancia para llevarla a un sitio donde le pudieran atender.
Como se lo merece, fue revisada en el sitio antes de ser trasladada y entregó algo más de información para lograr conocer quién es y porqué se encuentra en ese estado de indigencia.

“Carolina Jiménez”, dijo, un poco nerviosa por tener en su brazo un medidor de presión arterial.

 

Crue tomando presión arterial a Carolina.

Repitió que es oriunda de la ciudad capital de Córdoba, Montería, que su edad es 35 y no 18 como dijo anteriormente. “Quizá por su estado vive en esa edad me explicó un médico en el centro asistencial”.

Fue llevada de las calles a un Centro Asistencial en Salud.

Fue llevada en la ambulancia que dispuso el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias, luego de nuestra insistencia.

Durante el recorrido la paciente fue custodiada por la Policía.

Ahí quedó y fue recibida por un personal humano, que le brindó asistencia, un buen baño, alimento y medicamentos. Si me preguntan cómo fue eso; pues todos se movieron. Vi salir a una de las enfermeras a buscar ropa y comida, “un ángel de Dios” para Carolina. Y así, La Policía, un grupo de taxistas, mototaxistas, comerciantes informales y ciudadanía en general se unieron en la búsqueda. Sus llamadas fueron fundamentales para lograr encontrarla.

A su llegada al Centro de Atención en Salud Con Camas en el sector de Canapote.

De inmediato informamos a la líder del programa de Salud Mental del Dadis, la señora Ángela Armesto y a la Secretaria de Participación Ciudadana, Ariana Castro, quienes se comprometieron a prestarle toda la atención requerida.

Ya en buen recaudo, recibiendo atención medica primaria en el Cap de Canapote, pudimos regresar a casa a descansar un rato y retomar agenda.

La preocupación ahora consiste en que se le encuentre un lugar donde remitirla y se le pueda brindar la garantía y ojalá no tarde tanto resolverse el asunto de a quién le corresponde la atención en el Distrito.

Hoy responsabilizo al Distrito que debe ser uno solo y no tirarse la pelotita, ¡que le compete a la Secretaria de Participación Ciudadana y Desarrollo Social, porque manejan la Unidad de Habitante de Calle… ¡No eso es con el Departamento Administrativo Distrital de Salud, Dadis, porque manejan el programa de Salud Mental! Señores, señoras, por Dios. El Distrito es uno solo. No rehúsen de su responsabilidad.

Esta mujer no debería estar en la calle y el estado; en este caso el ente territorial que representa al estado, que es el Distrito de Cartagena, es responsable de atender y buscar un sitio para prestarle la atención que requiera. Está en abandono y lo que importa es que deben atenderla.

Repito. Responsabilizo al Distrito por este caso y esta historia continua porque le haremos seguimiento a Carolina.


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