Entrevista: la voz de la solidaridad en Zaragoza : Laureano Garin

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Laureano Garín, una persona Licenciada en derecho, políticas y sociología, conocido como el “Nano” siempre atento por los demás, dispuesto a tomarse un café contigo para atenderte, una persona que ha vivido en una lucha constante por ayudar a los débiles, a los más desfavorecidos. Con un gran corazón lleno de humanidad y bondad,  demuestra ser amigo de sus amigos.

Así es el presidente de CIVITAS/FACU

  • Aseguran que el mundo con esta crisis cambiará ¿Usted qué piensa?

El temor a que haga colapsar los sistemas sanitarios alrededor del mundo, desde los más precarios hasta los más avanzados, ha llevado a algo inédito que, por primera vez, los gobiernos defiendan la salud pública, no solo por encima de la economía, sino a costa de ella.

Ahora se avecina una recesión global de todo tipo: económica, social, política, sanitaria… que hará que el PIB de la región decrezca, el desempleo aumente y millones de personas se sumen a los índices de pobreza.  Ante esta nueva situación debemos de concienciarnos de la necesidad de transformarnos, en el fondo y en las formas. No basta con expresarlo sino de demostrarlo con un cambio real y de espíritu colectivo, introduciéndose en la piel del que tenemos en frente y no en quererse siempre a uno mismo.  Los cambios transformadores positivos vienen normalmente de las personas que no sean egocentristas, con trabajo, esfuerzo, sacrificio y solidaridad porque se preocupan de la Sociedad.

  • Para empezar a mejorar este mundo, esta sociedad. ¿Por dónde se ha de empezar?

Si verdaderamente queremos mejorar, debemos plantearnos empezar con políticas sociales nuevas, diferentes, porque las existentes están quebradas y resultan ineficientes. El resultado de las políticas aplicadas hasta el momento ha sido el aumento continuo de la Desigualdad y de la Pobreza y todo ello ha sucedido con el beneplácito de los gobernantes. Es cierto que la España de hoy debería mirarse bien de cerca al espejo. La imagen de una sociedad arraigada se ha fracturado. Las redes familiares que habían sido históricamente importantes han sido socavadas para la mayoría. De ahí, estamos obligados a cambiar para que no se registre más pobreza y exclusión, más paro y más abandono escolar. Así, el comienzo debe centrarse en potenciar la solidaridad entre todas las partes involucradas en este proceso. No puede permitirse que los ricos cada vez tengan más dinero y paguen menos impuestos. La pobreza extrema aumentará y tendrá un impacto muy fuerte en los hogares, en las personas, en las pequeñas y medianas empresas y en quienes trabajan por cuenta propia. La futura reconstrucción pasa por el principio de la Igualdad. En España el neoliberalismo ha provocado que cada vez haya más desigualdad.

  • La enfermedad de esta sociedad está clara, pero ¿Cuál sería su cura?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que una Sociedad funciona si existe un principio de bondad. Su cura será difícil y complicada debido a los comportamientos adquiridos. Hoy casi todo se basa en el dinero y están rotas las cadenas de valor desde hace años y recuperarlas conlleva reconstruir desde una manera distinta a la que se practica actualmente. La solución pasa por medidas de toda índole: acabar con el fraude fiscal que no se sabe cuantificar, poner fin a las deducciones de impuestos de las rentas altas, abordar de forma urgente el tema de las viviendas, regular los precios de los alquileres, atender la pobreza energética, establecer la procura existencial para garantizar la existencia de familias y personas en máxima desprotección, optar por unos servicios sociales que no estén colapsados por tanta burocracia, acabar con la pobreza farmacéutica, etc.  Son tantas las cosas que tienen que cambiar en la realidad que presentamos que ….  Nos falta reflexión, calidad, idea de España plural y diversa. Por lo tanto, requerimos de un empuje unitario de todos y todas sin olvidarnos de nadie.

  • En estos años ayudando a los demás ¿Qué es lo que ha aprendido?

Ayudando a los demás no debemos olvidarnos nunca que tratamos con seres humanos. Trabajar por los demás sin prejuicios significa querer a los otros, asimilarlos, hacerlos semejantes a ti. De ahí, se aprende a darse cuenta de la necesidad de ser generoso y ser consciente que la globalización no es solo económica, que hay que globalizar los sentimientos, la aceptación, la riqueza. Es vital trabajar desde la amistad y la ayuda mutua con una bandera que despliegue justicia, bondad, honestidad, sinceridad, humildad, cultura, sensibilidad, filantropía y, sobre todo, transparencia.

  • Ha logrado mantener las ayudas durante este mes de confinamiento y de pandemia y cuando termine es fácil que llegue a una ayuda de 16 toneladas de alimentos ¿Qué podría decir a este respecto?

Que este es el momento de seguir demostrando lo que somos, estando en dónde se nos requiere y con un plan de choque que responda con solvencia, con alturas de miras, dando sentido, ahora más que nunca, a lo que somos cono entidades no lucrativas. Esta actividad es algo que pusimos en marcha hace ya más de seis años y el año pasado conseguimos hacer llegar a las familias en riesgo de exclusión 36 toneladas de comida. La colaboración para combatir el Covid 19 ha contado con asociaciones, patronato, directores de colegios públicos, banco de alimentos, junta de distrito, parroquia, jóvenes integrantes de la comparsa de cabezudos, voluntarios, etc., que han realizado una labor conjunta, cohesionada apostando por la solidaridad y cooperación en una situación especialmente complicada. Desde la máxima gratitud hacia todos ellos, la frase que nos definiría seria: “La colectividad frente a la individualidad reinante antes de esta pandemia”.

  • ¿Qué es lo que ha provocado su mayor crisis en la fe de un mundo mejor, de una sociedad más justa?

Todos tenemos momentos de desaliento y desánimo, pero hay que levantarse y seguir para adelante. La entrega y el compromiso son dignos del mayor reconocimiento, de ahí, mi gratitud, mi total y decidido apoyo y la seguridad de que no dejaremos de reclamar las justas reivindicaciones.  Una sociedad justa conlleva transparencia, unidad, responsabilidad, lealtad, … haciendo de la colaboración institucional – y no del conflicto – el marco más productivo e idóneo para alcanzar las mejores respuestas. No se trata de buscar culpables sino de entender que todo se puede hacer mejor, pero con la aportación de cada uno de nosotros y nosotras, porque entonces todo será más fácil y saldremos más favorecidos, llegando a crear un mundo y una sociedad ejemplo de convivencia y garantía de los derechos inherentes del ser humano.

  • ¿La sociedad aragonesa conoce su obra socio/cultural y laboral realizada por CIVITAS/FACU?

Sobre ese conocimiento para mi es algo irrelevante. Nuestro trabajo se centra en el día a día para mejorar nuestro entorno y mejorar la convivencia social comunitaria. Quizás pueda resumirse en un pensamiento: “la lucha, por un mundo tiene algo positivo: nunca es definitiva. En cambio, la victoria, el logro de los objetivos tiene algo negativo: jamás es definitiva”.

  • Los que tenemos las necesidades básicas cubiertas no nos percatamos de lo necesario que puede llegar a ser lo más sencillo. ¿Usted qué piensa?

Soy consciente que no puedo hablar de los demás, pero reflexiono con Antonio Machado que “si cada español hablase de lo que entiende, y nada más, habría un gran silencio para el estudio” y, además hay que añadir que, la sencillez se alcanza cuando la verdadera generosidad, en relación con un futuro mejor, consiste en darlo todo en un presente próximo.

Por: José Luis Ortiz