Este sábado 23 de octubre, Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía, ordenó la expulsión de diez embajadores de su país. La decisión, que fue emitida al Ministerio de Exteriores, fue tomada por una carta escrita por estos embajadores demandando la liberación del presunto filántropo Osman Kavala.

«He ordenado a nuestro ministro de exteriores declarar estos 10 embajadores ‘persona non grata’ lo antes posible», declaró el presidente.

Los embajadores expulsados por la orden de Erdogan pertenecen a Alemania, Canadá, Estados Unidos, Dinamarca, Finlandia,Francia, Países Bajos, Nueva Zelanda, Noruega y Suecia.

Caso Kavala

Osman Kavala es un presunto filántropo, empresario Prokurdo turco, relacionado con la financiación de las protestas antigubernamentales de 2013 y del fallido golpe de estado en 2016. Se encuentra preso desde 2017 a pesar de haber sido absuelto en dos ocasiones de sus cargos. La condena que ahora lo mantiene tras las rejas es por »espionaje militar o político». Esta condena fue asumida por gran parte de los embajadores como un acorralamiento del gobierno islamista de Erdogan.

En la carta emitida por los embajadores exponen que los retrasos en el caso de Osman Kavala «ponen en tela de juicio el respeto por la democracia, el imperio de la ley y la transparencia», a estas declaraciones respondió el ministerio de relaciones exteriores de turquía «Turquía es un país democrático gobernado por el imperio de la ley que respeta los derechos humanos […] la Judicatura turca no será influenciada por estos comunicados irresponsables».

Desde los medios de comunicación y hasta el mismísimo presidente han declarado que Kavala es un representante del magnate George Soros en Turquía, incluso, el primer mandatario tildó a Soros de «dedicarse a despedazar naciones», motivo que generó la salida de la fundación Open Society, propiedad del magnate estadounidense.

Los entes internacionales se han pronunciado, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos decretó en 2019 su libertad, afirmando que su aprisionamiento «perseguía un propósito ulterior, principalmente silenciarlo como defensor de los derechos humanos», Turquía, ha día de hoy, ha hecho caso omiso a la máxima autoridad judicial del continente y ésta a su vez, ha amenazado a Erdogan con suspender su derecho al voto en dicho organismo.

Kavala tendrá nueva audiencia el próximo 26 de noviembre, la TEDH estará al tanto y por parte del presunto filántropo, se presume su inasistencia a la sala.