Era previsible, la NASA sabía que perdería contacto, la causa es que la tierra y marte se posicionarían en lados opuestos al sol. Este fenómeno llamado ‘Conjunción solar de Marte’ ocurre cada dos años e impide la interacción de comandos entre los ingenieros y el Rover Perseverance.

A pesar de la falta de la comunicación el vehículo siguió recopilando datos por ordenes de comando previas a la interrupción por la Conjunción solar del planeta rojo.