Primeramente, he de decir que, como todas sus temporadas, me parece una genialidad, te tiene en tensión hasta el último instante, y como siempre, te deja con ganas de más y un regusto amargo, un nudo en el estómago que no sabes cómo asumir, un impactante final muy representativo de la frase que dice Tokio: “va a haber jarana”.

Pero no os preocupéis, no voy a hacer spoiler. En esta temporada se van notando las ausencias de personajes fundamentales como Nairobi y aquellos que fueron signo de identidad de la serie desde sus comienzos, solo os adelanto que en la siguiente temporada habrá una ausencia irremplazable.

Pero si algo he echado de menos en esta temporada es el escuchar la canción Bella ciao, no sé por qué la han omitido, lo mismo no podían seguir usándola o los guionistas han decidido prescindir de la canción por algún motivo político o simplemente han querido desvincularse, no lo sé, pero sea cual sea el motivo, se han equivocado al no ponerla, de todas formas, como me vi la temporada completa en una noche, lo mismo la han puesto en alguna ocasión y yo, en mi ensimismamiento y mi concentración, se me ha pasado, cuando la veáis fijaos a ver si es así.

A los personajes los he visto más consolidados como familia, pero a la vez, faltaban nexos de unión, entre ellos Nairobi; ella era la que los unía a todos, la que daba ese toque de poder mezclado con corazón y humor, ella era como la madre de todos, esa que estaba en la sombra, pero cuando había un problema tiraba del equipo.

En esta temporada han querido sustituirla por Lisboa, han querido dar ese poder a la novia del Profesor, pero, a pesar de su gran papel y magistral desempeño de sus funciones dentro de la serie, hay personajes que llenan demasiado en la serie y que su salida es irremplazable.

Por otro lado, han mezclado dos historias, una de ellas, terminas la temporada sin saber a dónde va a parar, y la otra son los inicios de Tokio como ladrona junto al que era su novio y murió en un atraco.

Aclaro que no son críticas, la nueva temporada es excelente como todas las anteriores, y si se echa de menos ciertas cosas es porque nos metemos tanto en la trama, que sentimos a ese grupo de personas como si fueran ya de nuestra familia.

Enhorabuena a todos los que contribuyen a que esta serie siga con nosotros, porque con cada temporada sentimos sus miedos, su desesperación, sus pérdidas, vivimos sus amores, sus decepciones, su lealtad y sus traiciones.

La serie ha ido cambiando y nosotros con ella, antes he dicho que eran como una familia, una familia que como en todas las familias deben seguir adelante con el dolor de los ausentes.

Lo increíble de esta serie es que los buenos no son los buenos, y los que supuestamente deberían ser los buenos, son los malos, te caen mal y terminas odiándolos. Una serie llena de estrategias y de inteligencia en la que lo que parece fortuito o inesperado, resulta ser totalmente calculado y previsible.

El trabajo de los actores, impresionante, enhorabuena a todos.

Animo a todo el que pueda verla, la vea inmediatamente, y para aquellos que aún no han visto la serie, haced un maratón desde la primera temporada hasta la última, no os arrepentiréis, es una de las mejores series que he visto en los últimos años.

Os dejo con una frase de Nairobi de la anterior temporada con la que anima a los fundidores del Banco de España:

“¿Sabéis que da mucho miedo también? Volver a casa de noche sola… pero una continúa haciéndolo, coge el miedo de la mano y a seguir viviendo ¡Porque hay que vivir, señores! ¡Hay que vivir hasta el final!”

Por María Beatriz Muñoz Ruiz