El Rover Perseverance de la NASA, vehículo encargado de explorar Marte, en específico el cráter Jezero, brindó nuevas imágenes del subsuelo del planeta. En éstas se aprecia cómo el agua ayudó a formar el paisaje del planeta rojo hace millones de años y desvela pistas que pretenden evidenciar si hubo vida hace millones de años.

Luego de siete meses de viaje desde la tierra , junto a su nave hermana Ingenuity, Perseverance tocó Marte. Aterrizó el 18 de febrero del presente año cerca al cráter Jezero, el que se presume fue un río que alimentaba un lago. Allí, el vehículo compuesto de 19 cámaras, un brazo robótico de dos metros, dos micrófonos e instrumentos de última generación, empezó su labor de estudiar el cráter y analizar lo que se presume fue un delta fluvial. Los deltas fluviales hacen referencia a la desembocadura de un río.

Así se presume lucía el cráter jezero hace 3.700 milones de años.

Amy Williams, astrobiologa de la NASA, encontró similitudes entre las características de los acantilados de Marte y los patrones en los deltas de los ríos de la tierra.

Según Williams, “la forma de las tres capas inferiores mostró una presencia y un flujo constante de agua desde el principio, lo que indica que Marte era lo suficientemente cálido y húmedo para soportar un ciclo hidrológico hace unos 3.700 millones de años”

esta es la colina Kodiak, cercana al cráter Jezero

Rover Perseverance

La misión principal de Perseverance es saber si existió vida en Marte, éste ha sido un ambicioso proyecto que llevó décadas y costó miles de millones de dólares desarrollar.

Llegada de Perseverance a Marte
Llegada de Perseverance a Marte

El Rover tendrá como función recolectar en los próximos años 30 muestras de roca y suelo en tubos sellados, para ser enviadas a la Tierra en algún momento de la década de 2030 y ser analizadas en laboratorio. También, mediante su SuperCam, golpeará con su láser rocas para fundirlas, producir vapor y estudiar con la SuperCam la composición química de dicho vapor.

Perseverance recolectó dos muestras de rocas en Jezero el pasado septiembre, éstas mostraron signos de que estuvieron en contacto con el agua subterránea durante un largo período.