Decir en Cartagena o en Bolívar que “todo tiempo pasado fue mejor”, es de las pocas excepciones donde no se cumple la sabiduría de este popular refrán. Y no lo es porque para nuestra ciudad y nuestro departamento, desde hace muchos años, en cuanto a sus gobernantes y la calidad de vida de sus habitantes, los tiempos, a la verdad, no han sido de los mejores; y de los que se avecinan no se vislumbran buenos tiempos para esta villa ni para esta región.

Dentro de pocos días, exactamente, el sábado veintisiete de abril, se cumplirán dos años del desplome del edificio en construcción “Portales de Blas de Lezo II”, ¿y quién se acuerda hoy de la veintena de muertos, de heridos, y de familias damnificadas por la irresponsabilidad del gobierno y de los constructores? O, ¿quién se acuerda de “Los Quiroz”, los tristemente célebres constructores ilegales? La fragilidad de la mente conduce no sólo a olvidar los hechos, también conduce a permitir que se repitan los mismos errores.

La fragilidad de la mente igualmente conlleva a que ya sean pocos, especialmente, a los del gobierno local, los que recuerden o se preocupen por saber cómo han hecho para sobrevivir las víctimas del reguero de construcciones ilegales, que con la anuencia de funcionarios públicos del Distrito, construyeron los desacreditados señores Quiroz.

La fragilidad de la mente, conllevando al olvido, hace que ya nadie se acuerde del asesinato del presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Henequén, Jorge Luis García Berrio, ocurrida el 5 de octubre de 2017, y que del mismo se diga que participó un Edil de la Localidad Tres como miembro de una banda criminal.

El despiste ciudadano hace que ya nadie se acuerde de las acusaciones contra el señor Fiscal de la Nación, Néstor Humberto Martínez Neira, ni de las marchas de protesta que se dieron exigiendo su renuncia por sus vínculos con la corrupta constructora Odebrecht. Tampoco se hace memoria del desprestigiado Ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, con sus “Bonos Agua”, ni de sus actuaciones en contra de los pensionados de Colombia.

Ya poco se hace mención de los Magistrados cartageneros que nos deshonraron por liderar el corrupto “Cartel de la Toga” en las Altas Cortes; y prácticamente ya han quedado en el olvido las actuaciones de Luis Gustavo Moreno, el fiscal anticorrupción corrupto.

La fragilidad de la mente hace de igual manera que en poco se tengan en cuenta las malas experiencias con la elección de alcaldes, concejales y ediles de Cartagena así como con gobernadores y congresistas de Bolívar que dicen representarnos en el Parlamento.

De tiempo en tiempo, parecieran recordarse las investigaciones por el Cartel de la hemofilia, o el de la educación en Bolívar, o el del deporte, el que ha saqueado las arcas del ente distrital, IDER, y del ente departamental, IDERBOL.

Creo que las mentes frágiles y olvidadizas de esta ciudad y departamento tampoco hacen memoria que la mayoría de los que hoy aspiran a la gobernación de Bolívar han sido sancionados por la Procuraduría y la Contraloría, y hasta destituidos de sus cargos, y los que quieren ser alcaldes de la ciudad arrastran nefastas herencias políticas que asustan.

Por todo esto, este 27 de octubre, día de elecciones, cuando llegues al cubículo de votación, ahí en la intimidad, acuérdate de los que se han robado los dineros del PAE, de la salud, de la educación, del deporte, y de los que se han hecho elegir con fraude.

Por: Álvaro Morales
alvaro morales 2018