La vacunación obligatoria para los mayores de 50 años fue impuesta el pasado 8 de enero por un decreto del Ejecutivo de Mario Draghi.

A su vez, desde el 15 de febrero los trabajadores pertenecientes a la misma categoría de edad deberán disponer del Super Green Pass (pase sanitario reforzado) que pueden obtener los que han completado la pauta o se han curado del coronavirus en los últimos seis meses.

La sanción pecuniaria prevista para los infractores de esta norma puede oscilar entre los 600 y los 1.500 euros.

Además, los trabajadores que no tengan el Super Green Pass serán considerados como ausentes sin motivo justificado y no cobrarán sueldo.

Al mismo tiempo, la ralentización de la propagación de la pandemia en el país permite a las autoridades empezar a relajar las medidas anti-COVID.

Este lunes el ministro de Sanidad, Roberto Speranza, firmó una nueva ordenanza que prorroga el uso obligatorio de las mascarillas en exteriores hasta el 10 de febrero, pero las autoridades sanitarias aseguran que, si se mantiene la tendencia hacia la disminución de contagios, después de esa fecha la norma será abrogada.