Trascendente que un total de 231 candidatos inscritos, aspiren a ser incluidos en la Terna y nombrado Alcalde o Alcaldesa Local. La Localidad #1, 79, Localidad #2, 55 y Localidad #3, 97. Faltando lo más significativo. Conforme al Cronograma del decreto 0089 del 16 de enero de 2020, como son: Sesión Especial simultánea de cada una de las Juntas Administradoras Locales (JAL). En donde los aspirantes harán la presentación de su Hoja de Vida y Plan de Trabajo a desarrollar en su mandato, el 6 de febrero de 2020, Asamblea Pública simultánea, para elaborar Terna, el 12 de febrero de 2020 y la radicación de Actas de Audiencias ante la Secretaría del Interior y Convivencia Ciudadana, en este mismo día, a más tardar 5 p.m. El 14 de febrero, el Secretario del Interior, debe presentar al Alcalde Distrital, informe y evaluación del proceso, el 18 de febrero el Alcalde Distrital, entrevistará a los Ternados y del 19 al 21 de febrero de 2020; si no devuelve la Terna, hará los nombramientos de los Alcaldes Locales respectivos.

Ser Alcalde o Alcaldesa Local, no es asunto de poca monta. Porque en las Alcaldías Locales, ya no estamos para más improvisaciones ni equivocaciones. Si bien todo quien cumpla los requisitos, puede aspirar. Es preferible contar con las mejores cualidades, calidades y competencias personales y profesionales; para desempeñar dignamente dicho cargo. Porque ante la grave crisis administrativa, fiscal, ética, social, cultural, ambiental y política; que ha padecido nuestro Distrito Especial. Los cartageneros y visitantes necesitan, quieren y merecen que la JAL de cada Localidad; adelante un proceso de elección de la Terna, lo más transparente, independiente y meritocrático posible. Para que el Alcalde Distrital, William Jorge Dau Chamatt; nombre en propiedad, sin tener que devolver Terna, a legítimos Alcaldes o Alcaldesas Locales; acreditados con liderazgo, talento, talante y conocimiento de sus funciones.

Imprescindible desplegar sensibilidad social, formación profesional, experiencia, humildad, honestidad, integridad, independencia política, conocimiento de los factores positivos y negativos de la Localidad, voluntad política y administrativa de acertar. Comprometerse sinceramente con la comunidad que habita las Unidades Comuneras de Gobierno, Barrios y Corregimientos respectivos. Evidenciar capacidad de gestión, para conducir con lujo de competencia los destinos de su Localidad y poder aplicar la efectiva solución que logre buenos resultados. Los alcaldes o Alcaldesas Locales deben ser eficientes, eficaces, efectivos y transparentes en compromisos y acciones muy básicos. De lo contrario es imposible llevar a cabo las Inversiones Sociales, las Obras y Servicios importantes, impactantes y prioritarias, que cristalicen el progreso y desarrollo sostenible de su jurisdicción territorial.

Se debe apoyar y empoderar a los aspirantes más competentes, coherentes, consecuentes, transparentes e íntegros; comprometidos realmente con la defensa de los superiores intereses del pueblo; que hayan demostrado solvencia ética y moral en todas sus actuaciones. Que no se tuerzan, que no se eliticen. Que adquieran el compromiso férreo por limpiar la Administración de su Localidad de cualquier funcionario corrupto, transero y sobornable. En fin, el Alcalde o Alcaldesa Local, debe tener liderazgo, para poder convertir la visión en realidad, estar articulados, armonizados, sintonizado, sincronizado y actualizado con la Administración Central, con los tiempos que vivimos y no seguir anclado al pasado. Lo que significa, que no debe ser neófito e improvisado, seleccionado sólo por compromisos políticos.

Indudablemente, debe saber interpretar e implementar las políticas públicas de gobierno insertadas en el Plan de Desarrollo Distrital, en el Presupuesto asignado al Fondo de Desarrollo Local y lo concerniente al Presupuesto Participativo. Desarrollar las soluciones inaplazables que anhela la comunidad de su Localidad. Importante que sepa sobre el ejercicio práctico de la Administración Pública, para lidiar y trabajar con éxito la clase política y poder concertar además, con el sector Social, Gremial y Empresarial. Tener claro, que antes que el sector privado está la participación activa y el bienestar de los sectores cívicos, comunales, sociales y comunitarios, es decir, el bienestar general es prioritario. Por eso, siempre existen diferencias marcadas entre Administración Pública y Gerencia Pública o Gerencialismo.

El reto y responsabilidad histórica de las JAL y del Alcalde Distrital, es no improvisar ni equivocarse en la integración de la Terna y el nombramiento de los Alcaldes o Alcaldesas Locales. Tampoco retroceder ni estancarse en el vital proceso de transformación de las costumbres políticas, administrativas, éticas y culturales que deben prevalecer. Luchar irreversible e inexcusablemente por recuperar la credibilidad, la legitimidad, la gobernabilidad y la confianza perdida en los Alcaldes Locales y en todas nuestras instituciones públicas. Porque estas pifias las aprovechan algunos dirigentes codiciosos y enemigos del proceso de PARTICIPACIÓN y DESCENTRALIZACIÓN, para atacarlo y tratar de acabarlo.

Por: Benjamín Maza Buelvas
Benjamín Maza Buelvas.