Noche de paz,
así dice una canción,
porque es Navidad
y en Navidad siempre brilla el sol.
¿O no?
Bueno, es lo que se dice,
lo que se canta,
lo que se compra,
lo que los adornos hablan,
las cervezas, las copas,
las fiestas, y las castañas…
no han empezado,
y ya me cansan.
Sonrisa puesta
y Santa Claus por la ventana,
porque la chimenea se enciende
para ahorrar luz,
que la vida está muy mala
y la subida no baja.
Pero no pasa nada,
porque es Navidad,
y en Navidad se canta,
se bebe champán,
se brinda por un nuevo año
preguntándose uno si llegará.
La mitad no sabe ni qué celebra,
pero nadie protesta,
todo sea por descansar,
porque da igual quien nazca en esas fechas,
lo suyo es gastar
para a las tiendas ayudar.
Si es que encima,
somos solidarios;
ayudamos a los bares,
a los comercios y a las eléctricas.
¿Qué es una Navidad sin luces
que iluminen bien la pobreza y la riqueza
y marquen aún más la diferencia?

Por María Beatriz Muñoz Ruiz