Policía irlandesa sospecha que llevaron un cadáver a cobrar pensión de jubilación

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¿Llevaron dos hombres el cadáver de un pariente a una oficina de correos para cobrar su pensión de jubilación o la muerte se produjo en el lugar? La policía irlandesa anunció el lunes que está investigando este caso de posible fraude.

Peader Doyle de 66 años fue sepultado esta mañana después de fallecer “repentinamente” el viernes pasado.

Según medios locales, las autoridades sospechan que los dos hombres llevaron el cuerpo de Doyle a una oficina de correos de Carlow, al sureste de Dublín, el viernes para recoger el dinero de su pensión mensual.

Pero uno de ellos declaró al periódico Sunday World que su pariente “estaba vivo cuando salieron de casa”.

Los dos sospechosos habían preguntado previamente a empleados de correos si podían cobrar la pensión en su lugar afirmando que estaba enfermo, pero les dijeron que no.

“Tuvimos que levantarlo y llevarlo a la oficina de correos, pero nunca recuperó su dinero”, afirmó uno de ellos, negando rotundamente que la muerte hubiera ocurrido previamente.

“Probablemente murió en la oficina de correos, creo que se desplomó hacia donde está la máquina con los helados”, según uno de los parientes.

El examen post mortem del fallecido, que tendría 66 años, descartó que se tratara de un crimen.

La policía irlandesa explicó en un comunicado estar investigando los hechos ocurridos en el lugar “relacionados con la reciente muerte del hombre”.

Según el diario Irish Times, el fallecido vivía a unos 500 metros de la oficina de correos y la policía está investigando “su estado” cuando fue sacado de casa.

Las fuentes aseguran que los resultados de la investigación hasta la fecha muestran que el jubilado no murió repentinamente en la tienda y la oficina de correos de Hosey en Staplestown Road a las 11 am del viernes pasado.

“Estamos analizando las declaraciones de testigos e imágenes de CCTV para ver en qué estado se encontraba Peader [Doyle] cuando lo llevaban de la casa a la oficina de correos”, dijo una fuente de la policia.

Fuentes agregaron que el caso era muy inusual y pueden surgir varios cargos como no notificar a las autoridades sobre una muerte o intentar obtener de manera fraudulenta el pago de la pensión de una persona fallecida.

Ambos hombres afirmaron que Doyle todavía estaba vivo cuando lo llevaron a pie a la oficina de correos local el viernes pasado. “Los periódicos dicen que ya estaba muerto, pero eso es una tontería. Estaba vivo, al 100 por ciento. Difícilmente vamos a arrastrar a un hombre muerto por el camino, por el amor de Dios”, comentó Declan Haughey, el sobrino de Doyle que está en el centro de la controversia.

Un examen post mortem llevado a cabo la semana pasada descartó cualquier interferencia de terceros en la muerte de Doyle, quien sufría de problemas médicos relacionados con el corazón.