Hoy estaba viendo con mi hijo la película de Batman contra Supermán, mi hijo iba con Supermán y yo con Batman, pero cuando casi mata Batman a Supermán, no pude evitar sentir pena por Supermán, ese superhéroe con los calzoncillos por fuera que jamás mentía pero que se hacía pasar por otro, ese héroe cuya inocencia lo metía en más de un problema.

En ese momento no quise que muriese, pero, por otro lado… mi lealtad siempre sería para Batman, mi murciélago alado, rico, guapo, poderoso y oscuro, ah, y por supuesto, con juguetitos preciosos y vehículos alucinantes.

Su forma de enfrentarse a sus propios traumas, su trágico pasado y su renacer como justiciero hacen que adore a ese ser que está en posesión de mi frase preferida dicha en el cine “Soy Batman”, sí, ya lo sé, para ser escritora no es una frase muy culta ni original, pero no es la frase en sí, sino la forma en que la decía y lo que implicaba en esa escena. Cuando Batman pronunció esa frase, se hallaba castigando a un malhechor y al decir aquello, lo que en realidad decía era “Soy el justiciero de Gotham, a partir de ahora, se acabó el mal, yo haré justicia”.

Mientras Supermán y Batman luchaban, surgió entre mi hijo y yo, el tema de la justicia, y entonces le expliqué otro de los motivos por los que prefería a Batman:

Superman es bueno, muy bueno, salva a todo el que necesitar ser salvado y al malo lo lleva a la cárcel, digamos que Supermán es políticamente correcto, el hombre que toda madre desearía para su hija, pero Batman es justo.

Muchos diréis: ¿Es que piensa que Supermán no es justo? Lo pienso; Superman es tan bueno, que muchas veces, sus actos tienen consecuencias más graves por no haber radicado el mal a tiempo.

Cuando Batman salva a alguien no piensa en que el asesino tiene derechos, no piensa en que quizás el asesino debe ser defendido en los tribunales y tener la posibilidad de ser escuchado. Gotham necesita una limpieza, y si en ese momento debe actuar, lo hace y salva a la víctima, y si por el camino cae el asesino, mala suerte, él se lo buscó.

Esto abrió un debate importante en mi interior, ¿es así como pienso que debería ser nuestro mundo? Pues sí, tristemente sí. Sé que no es correcto pensar así, pero sería una hipócrita si no dijera lo que pienso.

Muchas personas se creen justas, y lo respeto, respeto el sistema legal, pero si un asesino matara a uno de los seres que más quiero en este mundo y tuviera la oportunidad de vengarme, lo haría. No se debe hacer, pero lo haría, y luego vería justo que la ley hiciera conmigo lo que tuviera que hacer. Por eso, si Batman matase a un asesino, no aplaudiría, pero en mi interior, pensaría que el mundo tendría a un depravado menos.

¿Alguna vez os habéis preguntado si, en caso de ser médicos, salvaríais al asesino antes que a la víctima por estar un poquito más grave el asesino? Yo sí me lo he preguntado, y por eso jamás sería médico, porque yo salvaría al pequeño de nueve años y dejaría en último lugar al asesino que le pegó dos disparos. ¿Y vosotros, que haríais?

No somos nadie para arrebatar una vida, pero si arrebatando esa vida vamos a salvar miles de vidas… ¿lo haríais? Si se os diera la oportunidad de matar al Hitler bebé ¿lo haríais? A eso se le llama “daños colaterales” y si supierais las veces que los poderosos han usado esa palabra os asustaríais, lo que ocurre es que no nos enteramos y jamás lo haremos, porque somos simples ciudadanos que lo único que desean es poder tener un trabajo medio decente para poder pagar facturas y llegar a final de mes.

Así que… ¿Quién sería capaz de describir lo que significa la palabra justicia? ¿es justo si matas a alguien, seguir tú con vida? ¿se hace justicia en proporción al daño cometido? Porque como comprenderéis, no es lo mismo robar a un rico que robar la paga del mes a un anciano o a un humilde padre de familia que debe alimentar a sus hijos y hacer mil números para llegar a final de mes.

Pero la ley castiga con igual pena ¿eso es justicia? ¿Qué es para vosotros la justicia?