Este concurso inició en 2015 y se ha convertido en una competencia de renombre mundial vista por millones de personas cada año.

Nació gracias a Paul Joynson-Hicks y Tom Sullam, quienes trabajaron y vivieron en África oriental durante décadas. Cualquier día, repasando sus fotografías encontraron varias que les hacían reír a carcajadas. Allí se dieron cuenta que el humor de esas fotografías era entretenido y podía ser un medio para que las personas se involucraran con las especie animales que enfrentan amenazas.

La competencia estuvo abierta para expertos y novatos de la fotografía en la vida silvestre hasta el pasado 12 de octubre. 42 finalistas esperarán al 27 de octubre para conocer el ganador.