Pensé que ya había visto todo lo que tenía que ver, hasta que, mirando en internet he visto que el 4 de febrero se celebra el día del orgullo zombi. ¡En serio! ¿no me creéis? Buscad, buscad… Es el día en el que todos los fans de los zombis pueden… Bueno, en realizad no tengo ni idea de lo que pueden hacer los fans en ese día, pero yo he pensado en salir a la calle sin peinar y sin lavarme la cara después de haber estado la noche anterior escribiendo, es buena idea ¿verdad? Ese día me declaro fans del orgullo zombi, ¿alguien se anima?

En realidad, si buscáis en internet descubriréis que este día se declaró así por ser la fecha de nacimiento de George Romero, creador de una de las películas más relevantes de este género cinematográfico, “La noche de los muertos vivientes” de 1968.

Yo cada vez que pienso en zombis, pienso en Michael Jackon y su “Thriller”, me encantaba esa canción, recuerdo haber pasado horas frente al televisor intentando que me saliera el paso en el que andaba hacia atrás, al final me salió, después de pasar la cinta, pararla y rebobinarla muchas veces.

No sabrán de que les hablo, pero es que en mi época no existía Youtube, por muy increíble que parezca, ya veis, me conservo muy bien, si pudierais verme, ahora me veríais guiñar un ojo. Bueno, cuando esta canción salió, allá por 1984, yo tenía solo siete añitos, pero es que hay canciones y bailes que son inmortales como los zombis, lástima que él no lo fuera.

Hace unos días me hicieron una pregunta: Si pudieras tener algún poder ¿Qué querrías ser? Y yo contesté “Inmortal, por supuesto, me encantaría permanecer joven por toda la eternidad” pero luego recapacité y cambié mi respuesta por una respuesta ingeniosa que había escuchado en Tik tok, y que, en ese instante, mientras me comía una hamburguesa, se me venía a la mente “me gustaría comer y no engordar”. Vosotros también habríais cambiado la respuesta, ¿verdad? Y diréis ¿Qué tiene que ver la comida con los zombis? Muy sencillo, hace un tiempo vengo escuchando por televisión lo de la impresora 3D que crea alimentos. Según la televisión son todo ventajas, el ahorro, el no matar a los animales, la rapidez, la alimentación sana y deliciosa… ¿Alguien se lo cree? Yo no sé si soy más estúpida que el resto de los mortales, pero si atamos cabos, y recordamos que la impresión de comida ya se dio de alguna forma en Star Trek, en la película Metrópolis de 1927 se dio la videollamada, en la película 2001: Una odisea en el espacio de 1968 apareció la Tablet y en Minority Report de 2002 el reconocimiento ocular… ¡Lo siguiente son los zombis! No, no soy alarmista, en 2011 se hizo una película titulada Contagio en la que curiosamente aparecen muchísimas similitudes con respecto a la pandemia que estamos viviendo.

Entre los productos alimenticios de laboratorio, los virus y sus mutaciones, las muchas vacunas que aún quedan por ponernos y la estupidez humana… dentro de poco celebraremos el día del orgullo zombi con los ojos medio salidos de las órbitas, ya que muchos prefieren ir sin gafas a llevarlas empañadas por la mascarilla, a otros les colgarán las orejas de las gomas y a otros se les agrandará la nariz de realizarse tanto tes de antígenos. Para el año que viene no necesitaremos disfraz, así que, ya sabéis, a bailar la canción de Thiller, porque, de todas formas, ¿Qué podemos hacer? Nada, pues eso, a bailar.

Por María Beatriz Muñoz Ruiz